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Las especies combaten el frío con papillas calientes y calefactores

01 de diciembre de 2017 Noticias

El frío ha llegado para quedarse. Por ello, nuestro equipo de expertos no han dudado en activar el protocolo contra el frío que ponen en marcha cuando se acerca el invierno y se produce una bajada de las temperaturas. El protocolo incluye una serie de medidas que se implantan con el objetivo de garantizar el bienestar de las especies más sensible al descenso térmico.

Las especies tropicales están menos acostumbradas al descenso de las temperaturas, por esa razón cuentan en sus instalaciones con diferentes sistemas de calefacción que permiten alcanzar el calor ideal para ellas, que varía en función de cada especie. Dependiendo de la especie se utilizan unos sistemas u otros, entre los que se encuentran el suelo radiante, las bombas de aire caliente o incluso radiadores eléctricos. Estos dispositivos se pueden encontrar en los recintos de los varanos, cocodrilos, guacamayos o primates.

La administración de papillas calientes es otro de los recursos que utilizan nuestros cuidadores para mimar a los animales durante la temporada invernal. En esta estación del año, la dieta de los ejemplares se adapta para proporcionarles un mayor aporte calórico, aumentando la ingesta de forraje y suministrándoles papillas calientes a los pequeños primates como los titíes o capuchinos.

En el caso de los primates además se les añade a su dieta un suplemento de vitamina C para prepararles de cara al frío y como medida de prevención ante posibles resfriados, que también experimentan al igual que los seres humanos. En los días especialmente fríos, en los que la temperatura desciende por debajo de los 13 grados, ciertos animales como los siamang o los gibones no salen al exterior para preservar su bienestar. En días de lluvia y viento tampoco salen para evitar la pérdida de calor que pueden padecer como consecuencia de estas condiciones climatológicas adversas.

Los animales se adaptan en cada estación, y por ello se muestran más activos durante el día cuando las temperaturas son más benévolas y propicias, y se recogen en sus refugios o cobijos por la noche para aislarse del frío con los lechos de paja o las plataformas calientes que poseen en sus instalaciones. También es normal observar que se bañan menos en las piscinas de sus praderas mientras que buscan lugares soleados y resguardados de las corrientes de aire. Nuestros cuidadores se encargan de guardar a todas las especies del parque en sus cobijos interiores para guarecerlas del frío.

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