Los veterinarios de Terra Natura Benidorm consiguen salvar a una cría de ocelote que había sufrido un traumatismo grave

hace 1 mes

El equipo veterinario de Terra Natura Benidorm ha conseguido salvar a uno de los ocelotes que nacieron en el parque en noviembre de 2018. El ejemplar sufrió varios desgarros en la extremidad anterior izquierda, con fractura múltiple de los huesos de la pata. Aunque la lesión era muy complicada, los veterinarios han logrado evitar la amputación realizando curas continuas hasta conseguir la regeneración de los tejidos y la cicatrización.
Los ocelotes (Leopardus pardalis) son una especie que se caracteriza por ser nocturna y solitaria. La pareja reproductora suele relacionarse solo para el cortejo y apareamiento, y la crianza queda a cargo exclusivamente de la madre. Los machos pueden llegar a mostrarse muy territoriales hasta con las crías, sean o no sean suyas, y así fue en el caso de Enzo (la cría macho nacida en noviembre), que fue mordido en la pata por su padre.
Tras la primera exploración radiográfíca, los veterinarios de Terra Natura Benidorm determinaron realizar una cura cada dos días, aplicando antibióticos para controlar la infección y facilitar la regeneración de los tejidos, más un vendaje. Traumatólogos especialistas, descartaron la cirugía y se optó por inmovilizar la extremidad mediante vendajes. 15 días después, la infección estaba controlada y comenzaba la regeneración de los tejidos. Tras dos meses de tratamiento, la evolución es favorable y el animal ha recuperado considerablemente el uso de la pata.
El equipo veterinario de Terra Natura ha destacado el trabajo realizado en este tratamiento, dado lo aparatoso de la lesión. En el medio natural la cría no habría sobrevivido a este percance. Esta circunstancia ha permitido obtener datos científicos de gran utilidad sobre la regeneración de tejidos en felinos. Actualmente, Terra Natura Benidorm cuenta con cuatro ocelotes: la pareja reproductora, compuesta por la hembra, Selha, y el macho, Ahmun, ambos de 17 años, y las dos crías, Zoe y Enzo (hembra y macho respectivamente), de 8 meses de edad.
Aunque fueron ampliamente cazados por su piel y capturados como mascota casi hasta el exterminio, sus poblaciones se han recuperado gracias a las medidas de conservación adoptadas y ahora se encuentra fuera de peligro. Aun así, sus principales amenazas son la pérdida y la fragmentación de su hábitat, y el comercio ilegal de especies o de partes de su cuerpo.

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