Volvemos a poner en marcha este verano nuestros tradicionales helados para los animales que habitan en el parque. Se trata de piezas heladas elaboradas con frutas, verduras, carne o pescado en su interior, adaptadas a las necesidades nutricionales de cada especie. Estos refrescantes alimentos, además de ayudar a los animales a soportar las altas temperaturas, cumplen una importante función de enriquecimiento ambiental, favoreciendo la estimulación física y mental y fomentando comportamientos propios de su naturaleza.
Los cuidadores preparan estos helados con ingredientes frescos y variados, ajustados a las dietas de cada animal. Así, grandes felinos como tigres, jaguares o panteras nebulosas disfrutan de bloques con carne; primates como tamarinos, gibones o siamangs reciben combinaciones de frutas, verduras, agua y yogur; y herbívoros como elefantes y rinocerontes se refrescan con frutas y hortalizas. También pequeños mamíferos, roedores, nutrias o incluso tortugas encuentran en estas piezas heladas una forma divertida y nutritiva de alimentarse.
Más allá de su función refrescante, estos helados están pensados para despertar el ingenio de los animales. Al tener que lamer, morder o manipular el hielo para acceder a su alimento, prolongan el tiempo que dedican a la búsqueda y manipulación de comida, lo que reproduce conductas propias en estado silvestre. En el caso de los depredadores, esta actividad permite practicar comportamientos como morder, desgarrar o “cazar” el contenido, mientras que en frugívoros y herbívoros fomenta la selección y manipulación de los alimentos.
Este recurso también contribuye a mantener la buena salud física de los animales, ya que la manipulación de los bloques implica esfuerzo y coordinación, estimulando la actividad muscular. Además, el contacto con el hielo favorece la regulación de la temperatura corporal durante los días más calurosos del verano y ayuda a prevenir posibles golpes de calor. Al mismo tiempo, permite diversificar la dieta diaria y ofrecerla de forma más atractiva, enriqueciendo la experiencia sensorial de los animales.
En Terra Natura Benidorm, no concebimos esta práctica como un simple premio, sino como una herramienta habitual de cuidado que combina estímulos físicos y mentales con beneficios nutricionales y emocionales. De este modo, reforzamos su compromiso con el bienestar animal, proporcionando un entorno estimulante, seguro y adaptado a las necesidades específicas de cada especie, especialmente durante los meses de más calor.